martes, 5 de abril de 2011

Una celebración especial: EL DIA DE LA MUJER

 
 Día Internacional de la Mujer

El Día Internacional de la Mujer, originalmente llamado Día Internacional de la Mujer Trabajadora, se celebra el día 8 de marzo y está reconocido por la Organización de las Naciones Unidas, ONU. En este día se conmemora la lucha de la mujer por su participación, en pie de igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo integro como persona. Es fiesta nacional en algunos países.

La idea de un día internacional de la mujer surgió al final del siglo XIX, en plena revolución industrial y durante el auge del movimiento obrero. La celebración recoge una lucha ya emprendida en la antigua Grecia y reflejada por Aristófanes en su obra Lisístrata, que cuenta como Lisístrata empezó una huelga sexual contra los hombres para poner fin a la guerra, y que se vio reflejada en la Revolución francesa: las mujeres parisinas, que pedían libertad, igualdad y fraternidad, marcharon hacia Versalles para exigir el sufragio femenino, pero no fue sino hasta los primeros años del siglo XX cuando se comenzó a proclamar, desde diferentes organizaciones internacionales de izquierda, la celebración de una jornada de lucha específica para la mujer y sus derechos.
Cronología

Se ofrece a continuación una breve cronología de los acontecimientos más destacados.

La Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, reunida en Copenhague, proclamó el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, a propuesta de la dirigente comunista alemana Clara Zetkin, como una jornada de lucha por los derechos de las mujeres. La propuesta fue aprobada unánimemente por la conferencia de más de 100 mujeres procedentes de 17 países, entre ellas las tres primeras mujeres elegidas para el parlamento finés.
Año 1911

Como consecuencia de la decisión adoptada en Copenhague el año anterior, el Día Internacional de la Mujer se celebró por primera vez (el 19 de marzo) en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza, con mítines a los que asistieron más de un millón de personas, que exigieron para las mujeres el derecho de voto y el de ocupar cargos públicos, el derecho al trabajo, a la formación profesional y a la no discriminación laboral.

Menos de una semana después, el 25 de marzo, más de 140 jóvenes trabajadoras, la mayoría inmigrantes, murieron en el trágico incendio de la fábrica Triangle en la ciudad de Nueva York. Este suceso tuvo grandes repercusiones en la legislación laboral de los Estados Unidos, y en las celebraciones posteriores del Día Internacional de la Mujer se hizo referencia a las condiciones laborales que condujeron al desastre.
Años 1913 y 1914

En el marco de los movimientos en pro de la paz que surgieron en vísperas de la primera guerra mundial, las mujeres rusas celebraron su primer Día Internacional de la Mujer el último domingo de febrero de 1913. En el resto de Europa, las mujeres celebraron mítines en torno al 8 de marzo del año siguiente para protestar por la guerra o para solidarizarse con las demás mujeres.
Año 1917

En el año 1917, como reacción ante los 2 millones de soldados rusos muertos en la Primera Guerra Mundial, las mujeres rusas escogieron de nuevo el último domingo de febrero para declararse en huelga en demanda de "pan y paz". Los dirigentes políticos criticaron la oportunidad de la huelga, pero las mujeres la hicieron de todos modos. El resto es historia: cuatro días después el Zar se vio obligado a abdicar, y el gobierno provisional concedió a las mujeres el derecho de voto. Ese histórico domingo fue el 23 de febrero, según el calendario juliano utilizado entonces en Rusia, o el 8 de marzo, según el calendario gregoriano utilizado en otros países.

Desde esos primeros años, el Día Internacional de la Mujer ha adquirido una nueva dimensión mundial para las mujeres de los países desarrollados y en desarrollo. El creciente movimiento internacional de la mujer, reforzado por las Naciones Unidas mediante cuatro conferencias mundiales sobre la mujer, ha contribuido a que la conmemoración sea un punto de convergencia de las actividades coordinadas en favor de los derechos de la mujer y su participación en la vida política y económica. El Día Internacional de la Mujer es cada vez más una ocasión para reflexionar sobre los avances conseguidos, exigir cambios y celebrar los actos de valor y decisión de mujeres comunes que han desempeñado una función extraordinaria en la historia de México.
El día de la mujer en el movimiento obrero

Aún con los hechos redactados en la anterior cronología, la historia más extendida sobre la conmemoración del 8 de marzo hace referencia a los hechos que sucedieron en esa fecha del año 1908, cuando murieron calcinadas 146 mujeres trabajadoras de la fábrica textil Cotton de Nueva York en un incendio provocado por las bombas incendiarías que les lanzaron ante la negativa de abandonar el encierro en el que protestaban por los bajos salarios y las infames condiciones de trabajo que padecían.

También se reconoce como antecedente a las manifestaciones protagonizadas por obreras textiles el 8 de marzo de 1957, también en Nueva York.

En el estudio realizado por Isabel Álvarez González y publicado bajo el título Los orígenes y la celebración del Día Internacional de la Mujer, 1910-1945 (KRK-Ediciones, Oviedo, 1999), el incendio que se vincula con la celebración de esta fecha no fue el 8 de marzo sino el 25 de marzo de 1911, pocos días antes de la celebración del primer Día Internacional de la Mujer, en la empresa Triangle Shirtwaist.



La manifestación a la que muchas veces se hace referencia, no habría ocurrido el 8 de marzo de 1908 ni de 1857, como muchas fuentes señalan, sino el 27 de septiembre de 1909; a partir de noviembre de 1908, según otras fuentes, en el marco de una huelga de más de trece semanas de duración que las empleadas y empleados del sector textil realizaron en el East Side de Nueva York. Participaron más de 20.000 obreros, en su inmensa mayoría mujeres. Durante esas 13 semanas padecieron hambre, ataque de esquiroles, detenciones (más de 600), despidos... pero consiguieron las peticiones reclamadas. El 8 de marzo de 1909 se convocó una manifestación exigiendo, de nuevo, mejoras de condiciones para las mujeres emigradas y la abolición de la explotación infantil así como el derecho al voto de las mujeres.

Las historiadoras Liliane Kandel y François Picq afirman que el mito que sitúa la manifestación en el año 1857 fue creado en 1955 para eliminar el carácter comunista que más tarde adquiriría el Día Internacional de la Mujer.

Aun así, tal y como reconoce la historiadora Mari Jo Buhle en su obra Women and American Socialism 1870-1920 (Las mujeres y el socialismo norteamericano 1870-1920), el incendio de la Triangle Shirtwaist Company fue de una gran transcendencia en la historia social de los Estados Unidos y del movimiento obrero y feminista, al dar muerte a las obreras que en 1910, el año anterior al mismo, habían protagonizado la primera huelga llevada a cabo exclusivamente por mujeres en demanda de mejoras en su situación laboral.

domingo, 3 de abril de 2011

Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer

El Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM) trabaja para promover y proteger los derechos de las mujeres en todo el mundo con el objetivo de erradicar la violencia y todas las formas de discriminación que padecen las mujeres en todo el planeta.

En la actualidad, UNIFEM trabaja en más de 100 países velando por la situación de las mujeres y las niñas, colaborando con gobiernos, organizaciones y asociaciones para promover la igualdad de género y propiciar que las mujeres tengan igual acceso a las oportunidades vitales.

UNIFEM vela además por las necesidades y propuestas de los movimientos de mujeres de todo el mundo ante los gobiernos nacionales y dentro del Sistema de las Naciones Unidas.
La oficina principal de UNIFEM se encuentra en la ciudad de Nueva York. La Directora Ejecutiva es la española Inés Alberdi.

Historia

En el año 1976 la Asamblea General de las Naciones Unidas decidió crear el Fondo de Contribuciones Voluntarias para el Decenio de las Naciones Unidas para la Mujer como respuesta, en parte, a los acuerdos alcanzados en la Primera Conferencia Mundial de las Mujeres, celebrada un año antes (1975) en la Ciudad de México. Dicho Fondo tenía como objetivo prestar asistencia técnica y financiera a aquellos países que, por su situación económica, no disponían de los recursos suficientes para implementar los acuerdos recogidos en la Conferencia Mundial de Mujeres.
El Fondo de Contribuciones Voluntarias para el Decenio de las Naciones Unidas para la Mujer estaba pensado para tener una vida útil de nueve años y tener vigencia sólo hasta el año 1985, año en que finalizaba la Década de las Mujeres (1975-1985). No obstante, en el año 1984, la Asamblea General de las Naciones Unidas decidió mantener dicho Fondo como entidad dentro del PNUD y de esta manera se creó oficialmente UNIFEM.

La decisión de mantener el Fondo se basó en la necesidad de dar continuidad a todos los trabajos iniciados por el Fondo de Contribuciones Voluntarias y en el reconocimiento de la importancia que las mujeres accedan a los recursos del desarrollo para crear condiciones que mejoren la calidad de vida de todos.

Ámbito territorial

Además de las oficinas centrales en Nueva York, UNIFEM está estructurada territorialmente en: oficinas para África, América y el Caribe, Estados árabes, Asia y Pacífico, Europa Central y Oriental y la Comunidad de Estados Independientes. En total, UNIFEM cuenta con 15 oficinas regionales repartidas por todos los continentes.

Objetivos

Toda la actividad de UNIFEM está orientada a cumplir cinco objetivos prioritarios:

• Reducir la pobreza entre las mujeres
• Poner fin a todas las formas de violencia que padecen las mujeres
• Contener la propagación del VIH/SIDA entre las mujeres y las niñas
• Asegurar el acceso y la participación de las mujeres en las esferas económicas, sociales y políticas
• Garantizar la aplicación de los derechos humanos a las mujeres de todo el mundo y velar porque el cumplimiento de los Objetivos del Milenio tenga en cuenta a las mujeres

Reducir la pobreza entre las mujeres

Actualmente, hay más de mil millones de personas en todo el mundo que viven atrapados en la pobreza absoluta. De ellos, se calcula que el 70% son mujeres. Además, según datos proporcionados por el Programa Mundial de Alimentos, 7 de cada diez personas que mueren de hambre en el mundo son mujeres y niñas.

Las mujeres son también el grupo más numeroso entre los denominados trabajadores pobres, personas que trabajan pero no cobran lo suficiente para salir de la pobreza extrema. A tenor de las estimaciones de la Organización Internacional del Trabajo, las mujeres constituyen el 60% de los trabajadores pobres del mundo.

Para intentar paliar esta situación, UNIFEM ha hecho de la reducción de la pobreza entre las mujeres una de sus máximas prioridades. Los trabajos de UNIFEM en este ámbito se articulan alrededor de dos ejes estratégicos:

Convencer a los gobiernos para que adopten medidas y políticas económicas y comerciales que ayuden a las mujeres a salir de la pobreza: en Cabo Verde, Nigeria y Senegal UNIFEM consiguió que se incorporase la perspectiva de género en las estrategias nacionales contra la pobreza. En Rumanía UNIFEM abogó para que el Gobierno introdujese nuevas formas de crédito para las mujeres. Asimismo, en México UNIFEM ayudó a grupos de mujeres en una campaña que consiguió que el Gobierno asignara una partida presupuestaria a los programas de igualdad de género.

Expandir el acceso de las mujeres a los mercados, bienes y servicios: en este ámbito, UNIFEM trabaja para mejorar la capacitación de empleo, la información sobre derechos y leyes laborales y las posibilidades de acceso al crédito y recursos básicos como las tierras y el agua. En Ruanda, por ejemplo, UNIFEM propició la creación de convenios con el sector privado para que las viudas de este país pudiesen vender productos artesanales en el mercado internacional. También en Jordania se establecieron cursos de capacitación para que las mujeres pudiesen también beneficiarse de las oportunidades que genera el turismo.
 En Ecuador UNIFEM colaboró en la red de promoción del microcrédito.

Poner fin a todas las formas de violencia que sufren las mujeres

UNIFEM ha calculado que 1 de cada 3 mujeres en el mundo padece alguna forma de violencia. De ahí que la lucha contra la violencia sea esencial para UNIFEM:

• Promoviendo leyes y medidas nacionales: UNIFEM trabaja para establecer marcos legales que ayuden a combatir la violencia y para desarrollar medidas de acción concretas. En Somalia, por ejemplo, UNIFEM consiguió que la Cámara de Líderes Tradicionales condenara la práctica de los matrimonios forzosos impuestos a las víctimas de la violación. En Marruecos, UNIFEM y otras agencias de las Naciones Unidas unieron sus esfuerzos para apoyar una estrategia nacional que dio como resultado cambios en el código penal, con disposiciones más severas para la violencia doméstica y las violaciones.

Fomentando estrategias de prevención desde el nivel local al internacional.

Apoyando a las organizaciones de mujeres que trabajan para erradicar la violencia.

Fomentando iniciativas innovadoras a través del Fondo Fiduciario para Eliminar la Violencia contra las Mujeres: este Fondo financia iniciativas innovadoras como, por ejemplo, la iniciativa de Uganda de establecer dependencias especiales de la policía para investigar casos de violencia o el proyecto de la República Democrática Popular de Lao que ha conseguido establecer proyectos contra la violencia que han conseguido forzar el establecimiento de una ley.

Contener la propagación del VIH/Sida entre mujeres y niñas

En el año 2007 se calculaba que había 33,2 millones de personas en todo el mundo con el VIH. El número de mujeres es prácticamente igual al número de hombres e incluso en regiones como el África Sub-sahariana hay más mujeres que hombres.

UNIFEM trabaja para incorporar las necesidades de las mujeres en las políticas diseñadas para combatir el VIH. Para ello, trabaja con ministerios y agencias específicas de salud en la elaboración de programas y acciones que garanticen un acceso equitativo de las mujeres en la prevención, cuidado y tratamiento de esta enfermedad.

En Camboya, UNIFEM ha ayudado a crear una red de mujeres seropositivas que asesoran a los agentes de salud sobre cómo hacer que las mujeres accedan a los servicios y recursos de salud. En Nigeria, UNIFEM consiguió que la igualdad de género fuese un elemento estratégico en la redacción del Plan Nacional contra el sida. Fue en este país que se estableció un Comité Técnico de Género que trabaja para asegurar que las acciones para combatir la expansión del sida se aplicasen a mujeres.
En Zimbawe, India y Brasil se han establecido zonas de empoderamiento de género, zonas donde las estrategias para combatir el sida pasan prioritariamente por empoderar a las mujeres. En Brasil además se ha trabajado junto a una organización de mujeres afrobrasileñas para asegurar que tengan acceso a los servicios públicos de tratamiento de la enfermedad.

Fomentar la participación de las mujeres en las tomas de decisión

La participación de las mujeres es un requisito básico para consolidar la democracia. Sin embargo, tanto en tiempos de paz como especialmente en tiempos de guerra, la presencia de las mujeres en los órganos de decisión es más bien escasa. De ahí que UNIFEM trabaje para remediar esta situación.

La máxima participación de la mujer, en igualdad de condiciones con el hombre, en todos los campos, es indispensable para el desarrollo pleno y completo de un país, el bienestar del mundo y la causa de la paz.
Convención para la Eliminación de cualquier forma de Discriminación contra las Mujeres.

En África, el apoyo y los esfuerzos de UNIFEM ayudaron a las activistas de la República Democrática del Congo a conseguir que la Constitución reconociese la plena participación de las mujeres en la reconstrucción de la paz. La Comisión de la Verdad y de la Reparación de Sierra Leona incluye actualmente un programa de testigos para ayudar a las mujeres a denunciar la violencia de género.

En Afganistán, UNIFEM trabajó estrechamente con las delegadas de la Loya Jirga constitucional para conseguir que la Constitución afgana garantizase la igualdad de las mujeres.

En Perú, con el apoyo de UNIFEM los grupos de mujeres han influido para que la Comisión de la Verdad, Justicia y Reparación declare la violación como arma de guerra.

Embajadoras de Buena Voluntad

Desde enero del 2006, Nicole Kidman es embajadora de buena voluntad de UNIFEM. Los esfuerzos de Nicole Kidman en UNIFEM se centran en dar mayor visibilidad a la situación de las mujeres en todo el mundo y, en especial, en denunciar todas las formas de violencia que padecen las mujeres.

En octubre del 2006, Nicole Kidman realizó su primer viaje como embajadora de buena voluntad de UNIFEM a Bosnia. Durante dos días, visitó diferentes proyectos que UNIFEM lidera o apoya en este país.
En 21 de octubre de 2009 la actriz pidió una respuesta integral de la Violencia que padecen las mujeres ante el Congreso de los Estados Unidos.

La princesa Basma bint Talal de Jordania también es embajadora de buena voluntad de UNIFEM desde 1996, así como Phoebe Asiyo, Presidenta del caucus político de mujeres de Kenia.

sábado, 2 de abril de 2011

Violencia contra la mujer

El Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer (o DIEVCM), aprobado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su Resolución 50/134 el 17 de diciembre de 1999, se celebra anualmente cada 25 de noviembre, en memoria de las hermanas Mirabal. La propuesta para que se celebrara en esa fecha la realizó la República Dominicana, con el apoyo de 60 países.

Historia

El motivo que llevó a la República Dominicana a solicitar este día fue por el macabro asesinato de las tres hermanas Mirabal, activistas políticas dominicanas, hecho que tuvo lugar el 25 de noviembre de 1960, por órdenes del dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo.

En 1981 se celebró en Bogotá, Colombia, el Primer Encuentro Feminista Latino americano y del Caribe, donde se decidió marcar el 25 de noviembre como el Día Internacional de No Violencia contra las Mujeres, recordando el asesinato de las hermanas Mirabal.

En 1993 la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, en la que se definió la "violencia contra la mujer" como todo acto de violencia basado en el género que tiene como resultado posible o real un daño físico, sexual o psicológico, incluidas las amenazas, la coerción o la prohibición arbitraria de la libertad, ya sea que ocurra en la vía pública o en la vía privada.

En dicha Asamblea se reconoció que eran necesarios "una clara declaración de los derechos que se deben aplicar para asegurar la eliminación de toda violencia contra la mujer en todas sus formas, y un compromiso de los Estados y de la comunidad internacional en general para eliminar la violencia contra la mujer".

El 17 de diciembre de 1999, la Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 25 de noviembre como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. La ONU invitó a gobiernos, organizaciones internacionales y organizaciones no gubernamentales a organizar actividades dirigidas a sensibilizar al público respecto del problema en este día como una celebración internacional.

El Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (United Nations Development Fund for Women o Unifem, en inglés) también observa regularmente la jornada, y ofrece sugerencias para que otros las observen.

En octubre de 2006 se presentó el Estudio a fondo sobre todas las formas de violencia contra la mujer, que demuestra que existen obligaciones concretas de los Estados para prevenir esta violencia, para tratar sus causas (la desigualdad histórica y la discriminación generalizada), así como para investigar, enjuiciar y castigar a los agresores.

Problema en el ámbito mundial
Las mujeres de todo el mundo son objeto de violación, la violencia doméstica y otras formas de violencia, y a menudo están ocultas la escala y la verdadera naturaleza de la cuestión.
En el mundo, una de cada cuatro mujeres ha sido violada en algún momento de su vida.
Dependiendo del país, entre una y tres de cada cuatro mujeres son maltratadas físicamente en sus hogares de forma habitual.
Cerca de 120 millones de mujeres han padecido mutilaciones genitales.
Las violaciones han devastado mujeres, niñas y familias en los recientes conflictos en Ruanda, Camboya, Liberia, Somalia, Uganda y en la antigua Yugoslavia.

viernes, 1 de abril de 2011

Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana

La Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana fue un texto redactado en 1791 por Olympe de Gouges (titulado en francés Declaración des Droits de la Femme et de la Citoyenne), parafraseando la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano, el texto fundamental de la revolución francesa (26 de agosto de 1789). Es uno de los primeros documentos históricos que propone la emancipación femenina en el sentido de la igualdad de derechos o la equiparación jurídica y legal de las mujeres en relación a los varones.
Artículos de la Declaración

I - La mujer nace libre y permanece igual al hombre en derechos. Las distinciones sociales sólo pueden estar fundadas en la utilidad común.

Y nadie puede ser castigado más que en virtud de una Ley establecida y promulgada anteriormente al delito y legalmente aplicado a las mujeres.

IX - Sobre toda mujer que haya sido declarada culpable caerá todo el rigor de la Ley.

X - Nadie debe ser molestado por sus opiniones incluso fundamentales; si la mujer tiene el derecho de subir al cadalso, debe tener también igualmente el de subir a la Tribuna con tal que sus manifestaciones no alteren el orden público establecido por la Ley.

XI - La libre comunicación de los pensamientos y de las opiniones es uno de los derechos más preciosos de la mujer, puesto que esta libertad asegura la legitimidad de los padres con relación a los hijos.

XII - La garantía de los derechos de la mujer y de la ciudadana implica una utilidad mayor; esta garantía debe ser instituida para ventaja.

 Valor de la Declaración

La "Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana", constituye por sí misma un alegato brillante y radical en favor de las reivindicaciones femeninas y una proclama auténtica de la universalización de los derechos humanos.

Su autora denunciaba que la revolución olvidaba a las mujeres en su proyecto de igualdad y libertad. Defendía que la mujer nace libre y debe permanecer igual al hombre en derechos y que la Ley debe ser la expresión de la voluntad general; todas las Ciudadanas y los Ciudadanos deben contribuir, personalmente o por medio de sus representantes, a su formación.

Reclamaba un trato igualitario hacia las mujeres en todos los ámbitos de la vida tanto públicos como privados: derecho al voto y a la propiedad privada, poder participar en la educación y en el ejército, y ejercer cargos públicos llegando incluso a pedir la igualdad de poder en la familia y en la Iglesia.

Sin embargo, parece que Olympe de Gouges no creía que mujeres y hombres fueran iguales. Al contrario que la mayoría de las teóricas de la igualdad, pensaba que había dos naturalezas distintas para hombres y para mujeres, y que la de las mujeres era superior. Esa convicción de las dos naturalezas es palpable en el texto que precede a la declaración.